miércoles 17 de noviembre de 2010

¡Hasta siempre, Míster Marshall!

Hace mucho que no escribo. Últimamente me cuesta enlazar más de dos frases con un mínimo de sentido pero no puedo dejar de actualizar para hablar del que para ha sido uno de los mayores genios que ha dado el mundo del cine. Me refiero, como se puede adivinar por el título, a Luis García Berlanga.

Los que me conocen saben que a lo largo de mi trayectoria cinéfila/cinéfaga, Berlanga ha sido uno de los creadores que más me ha fascinado, emocionado, divertido y un sinfín de adjetivos más, todos ellos positivos, que convertirían esta lista en interminable. Desde aquí, mi humilde espacio, me gustaría dar una sincera despedida a uno de mis grandes inspiradores reproduciendo uno de los textos que en su día escribí a modo de conclusión en una de las investigaciones que, a nivel académico, me acercó a la figura del realizador.

"Es evidente que a lo largo de la filmografía de Berlanga hay una evolución, con un punto de inflexión más que evidente en su paso del cine en blanco y negro al color. Los más puretas dicen que en ese paso el verdadero Berlanga murió. Y resulta paradójico, porque tiene un mayor número de películas en color que en blanco y negro, con lo que alguna vez he leído que quizá no es el genio del que todos hablan. Sin embargo, humildemente, creo que tiene verdaderas obras maestras tanto en una etapa como en otra y lo que es más importante, un estilo, una marca, una firma que que se repite en todas y cada una de sus películas. Historias comprometidas, satíricas, esperpénticas y con un toque triste, pesimista que recuerda al mejor neorrealismo italiano. Personajes que representan lo mejor y lo peor de cada casa, de la sociedad del momento, de la lucha de clases. Todo esto, mezclado, batido y servido frío (porque hasta su cine más antiguo sigue siendo actual) es lo que podríamos identificar como su firma, una firma que responde al concepto de berlanguiano.

Es cierto cuando dicen que Berlanga aprendió de otros. Lo emparentan con autores del Neorrealismo y siempre le sacan sabor a los esperpentos de Valle-Inclán. Pero lo que también es cierto es que sobre esos cimientos construyó su propio edificio y en él han acabado viviendo muchos guionistas y directores posteriores de esos que, al finalizar la película, te dejan un regusto berlanguiano.


Los personajes, metidos en disparatadas situaciones y con hilarantes diálogos, siempre han sido la principal baza de sus historias y sus películas, muestra de ello es la utilización hasta la saciedad del plano secuencia en beneficio suyo. Unos personajes que casi siempre eran los mismos que se repetían en cada una de sus películas, adaptando su forma y figura a una realidad del momento.

Se ha visto en su cine panfletos de todos los gustos y colores. Que cada uno saque sus conclusiones en este punto. Él mismo decía, “para los fachas siempre he sido un rojo y para los rojos siempre he sido un facha”. Lo cierto es que sus historias tuvieron problemas con la censura y muchas pudieron no haberse estrenado nunca, lo cual hubiese sido una tragedia. Otras, en cambio, nos sorprenden por su contenido comprometido para una época (censura incluida) ya de por si comprometida."


Gracias, Luis. Gracias a ti el cine español de antaño (e incluso de ahora) se puede ver con distintos ojos y no quedarnos con anticuadas producciones sobre folclóricas y niños cantarines de futuro incierto. Cine de verdad, en mayúsculas, comprometido con la realidad y a la vez entretenido. Un cineasta que por suerte ha sido homenajeado y reconocido, siempre de forma merecida y como él bromeaba “de forma pre-póstuma”; siempre cinéfilo (aunque a él no le gustara que le consideraran como tal), hasta su muerte; y por supuesto, un buen fetichista y amante de las mujeres.

De las tres grandes B del cine español (Buñuel-Berlanga-Bardem) yo me quedo con Berlanga.

¡Hasta siempre, Míster Marshall!

1 comentarios:

Rubén Hornillo dijo...

Muy sentido homenaje, De las tres B's también es mi predilecto. Mírate alguna película del maestro a ver si te inspiras y blogueas más.